¡Adiós, amigos!

by La Madriguera

Esta es la entrada más difícil que hemos tenido que escribir… de tooooodas las 6 entradas que hemos escrito aquí jaja. La razón por la que este post es el más difícil es porque es el último. Ash, el título ya era un spoiler, la verdad. Pero entérense del chisme completo aquí abajo.

Permítannos explicarles.

La Madriguera, como ya les habíamos contado en un post anterior, nació para solucionar todas esas cosas a las que nosotros nos enfrentamos cuando empezamos nuestras propias empresas… como tener un lugar dónde trabajar que fuera flexible, que no nos dejara en la pobreza y que además tuviera gatos.

Aquí, jóvenes, bellos y uniformados

Abrimos La Madriguera sin realmente saber lo que estábamos haciendo. Abrimos La Madriguera esperando lo mejor, con muchas ideas y con muchas ganas de hacer las cosas de forma diferente a lo que todo mundo estaba haciendo. Abrir La Madriguera fue para que existiera un espacio en donde cualquiera pudiera trabajar, aprender y compartir. Y lo logramos… o eso queremos creer jaja.

Como les dijimos antes, no teníamos idea de nada. Fuimos el primer coworking en Puebla/Cholula. Había habido otros intentos pero ninguno estaba funcionando en ese momento. Como todo lo que habíamos hecho hasta ese momento, tuvimos que crear nuestras propias reglas y pensar cómo era la mejor forma en la que podíamos trabajar.

Aprendimos mucho, OBVIAMENTE.

Hoy, algunos meses, éxitos, fracasos, gatos, y Super Bowls después, hemos decidido que La Madriguera ya no continuará.

¿Quééééééééé?

Amigos, tomar esta decisión fue muy difícil. Ha sido la decisión más difícil que hemos tenido que tomar pero al mismo tiempo, la más necesaria.

Aunque La Madriguera es un proyecto que amamos tanto Rubén como yo (Justine) hemos llegado a un punto en el que ambos estamos buscando proyectos profesionales diferentes. Tristemente, La Madriguera, con todo lo que nos ha dado, cada día se ajusta menos a lo que cada uno busca para su futuro profesional.

Mantener un espacio como el que tenemos es muy complicado y requiere nuestra atención completa, cosa que no podemos darle.  Se nos hace injusto continuar con este lugar si no vamos a invertirle todo lo que tenemos para él. La Madriguera no se lo merece.

Este tiempo en el que La Madriguera estuvo abierta fue un tiempo en el que aprendimos muchísimas cosas. No sólo de cómo “tener” una empresa, sino de las personas, de cómo funciona el mundo y, sobre todo, de nosotros mismos.

Durante este tiempo hemos conocido a muchísimas personas que se han convertido en nuestros amigos o en esas personas a las que nos acercamos para pedirles consejo. Nos encantó saber que existen muchas personas allá afuera que están dispuestas a compartir lo que saben sin esperar nada a cambio. Nos satisface muchísimo haber podido ser un lugar en el que cualquier persona pudiera venir a aprender y a trabajar.

Queremos darles las gracias a todas las personas que fueron parte de este proyecto: coworkers, instructores, alumnos, gatos, amigos, familia, a Mary que nos ayudó a mantener el orden, y a Doña Chely por proveernos de deliciosas tortas cuando teníamos flojera de cocinar. Gracias a todos ustedes nos despertábamos todos los días listos para abrir las puertas de La Madriguera para cualquiera que quisiera hacer de este espacio su espacio.

¿Y ahora qué sigue?

Oficialmente, ya no funcionaremos como espacio de coworking aunque, si necesitan un espacio para trabajar, nos pueden llamar y si estamos abiertos ese día, pueden venir a trabajar.

Tendremos talleres hasta el mes de agosto por lo que si siempre han querido tomar un taller aquí pero están esperando al siguiente, ¡ya no va a haber siguiente! Inscríbanse a los talleres que siempre han querido, porque no se repetirán.

Este es un primer adiós, ya nos despediremos oficialmente después.

¡Gracias por todo, nada de esto habría sido posible sin ustedes!

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